BREW ARMY - Hell torino

A estas alturas, el que no sepa o reconozca la influencia de Pantera en la música del finales del siglo pasado y de este, es que bien, a estado encerrado en algún bote con formol, o sigue mirándose su ombligo musical, como si el resto del mundo no existiese, que también los hay. La brutalidad de sus riffs junto a la querencia por los ritmos sureños, abrió las puertas a lo que muchos, a mi parecer con acierto, denominan southern metal. Bandas de todo el mundo, se lanzan a mezclar ambos campos de visión, con desigual fortuna evidentemente. Pero en algunos casos, nos encontramos con grupos que te hacen plantearte, que hacías tu, mientras estos estaban por ahí repartiendo estopa a base de guitarrazos. Reconozco, que a mi personalmente, el rollo del southern metal, me atrae muchísimo, porque son dos estilos que siempre me han gustado en demasía, así que la conjunción de ambos, es algo que disfruto de una manera bestial.


Una de estas bandas, que lo hace realmente bien, son Brew Army, que vienen de Caracas, con algún miembro de Arrecho en sus filas. Este cuarteto de riffs abrumadores, se declara fan de las motos, las bailarinas, la cerveza y el whisky, las pelis de serie B y las bélicas. Y si a eso, le añades que musicalmente, se declaran devotos de Black Sabbath, Black Label Society, Ozzy, COC, Pantera, Down y Motorhea, está bastante claro que aqui hay lazos de unión de sobra con este que escribe estas cuatro palabras, mientras su cerebro viaja a mil por horas con la brutalidad expresa a base de riffs y una sección rítmica ultra heavy de "Castigo", la canción que abre este ep, "Hell torino". No se queda atrás la siguente, "Molesto", que comienzo con una falsa calma que desemboca en un potente estribillo. "One second to reborn",cambia de idioma, que no de vestimenta.


"Los cerdos" se mete de lleno en terrenos más pesados, más pantanosos, mientras que los riffs afilados vuelven a la portada para ponerte contra la pared con "Hell on wheels", para poner punto y final a este muy buen trabajo de estos venezolanos. Contundencia a raudales, exceso de riffs, una base rítimica demoledora y una voz que es el perfecto vehículo de su mensaje. Algo más, para que, si con eso tenemos bastante.

Comentarios